
UN POCO DE HISTORIA
En los convulsionados años 60, en Estados Unidos, mas precisamente California, se crea el Instituto Essalen, en donde convergen pensadores, psicólogos y terapeutas corporales de la talla de Abraham Maslow, y Carl Roger (psicología humanista), Ida Rolf (rolfing), Aldous Huxley (literato), Alexander Lowen (Bioenergética), Fritz Perls (Psicología Gestalt), Alan Walts (psicología Transpersonal), para abordar las potencialidades del ser humano desde una visión holística. Es en este contexto, que Bernard Gunther y Molly Day, crean un sistema de contacto destinado a favorecer la conciencia corporal, liberar las tensiones, promover un profundo estado de relajación y desarrollar la percepción, concibiendo al individuo como una totalidad de energía en movimiento. A esta técnica se la conoce como Masaje Californiano o Masaje Esalen
EL MASAJE EN SÍ
Este sistema se destaca principalmente por la calidad de contacto expresada a través de la suavidad y sensitividad de las manos, la fluidez de los movimientos largos como en una práctica de Tai Chi, y la creación de un espacio meditativo, en donde tanto paciente como masajista se mantienen en un estado de profunda presencia.
Se desarrolla a través de una variada combinación de suaves y envolventes movimientos largos, estiramientos desintoxicantes, amasados, manipulaciones articulares pasivas, precisas y puntuales presiones, hamacados rítmicos y sutiles, aplicados con distintas partes de las manos, antebrazos y codos, utilizando aceites y cremas, según sea apropiado, para facilitar la fluidez.
Su concepción holística, posibilita una sensación de real integridad y profundo bienestar al terminar la sesión.
A la vez que remueve tensiones, vigoriza el cuerpo, despierta los sentidos y acrecienta la conciencia corporal.
Una experiencia para vivenciar la dimensión espiritual del cuerpo.
Se desarrolla a través de una variada combinación de suaves y envolventes movimientos largos, estiramientos desintoxicantes, amasados, manipulaciones articulares pasivas, precisas y puntuales presiones, hamacados rítmicos y sutiles, aplicados con distintas partes de las manos, antebrazos y codos, utilizando aceites y cremas, según sea apropiado, para facilitar la fluidez.
Su concepción holística, posibilita una sensación de real integridad y profundo bienestar al terminar la sesión.
A la vez que remueve tensiones, vigoriza el cuerpo, despierta los sentidos y acrecienta la conciencia corporal.
Una experiencia para vivenciar la dimensión espiritual del cuerpo.



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